Profesora de Hatha Yoga titulada por la Escuela Internacional de Yoga y certificada por la Yoga Alliance, la European Yoga Federation y la Federación española de Yoga Profesional.

Empecé a interesarme por el Yoga en el 2010. Desde pequeña había sido deportista y pensaba que lo del Yoga no era para mí – demasiado lento y aburrido. Sin embargo, por circunstancias de la vida, de repente sentí una gran necesidad de empezar a investigar y adentrarme en esta práctica. A diferencia de mucha la gente, me acerqué primero al Yoga mental o lo que vulgarmente llamamos meditación, haciendo diversos cursos y experimentando por mi cuenta a la vez que llena de curiosidad devoraba libros de filosofía oriental.

Las primeras clases de Yoga físico las tomé en mi primer viaje a la India, país que amo y donde he vuelto varias veces y volveré siempre, ya que siento una fuerte conexión y atracción hacia él. A la vuelta a Madrid después de ese viaje, estuve probando clases en diferentes sitios esporádicamente, hasta encontrarme con Satkara Yoga y mi profesora Raquel Sanz, con la que inicié una práctica más asidua y regular y con la que sigo practicando desde entonces. Gracias a Raquel, a partir de ese momento me sumergí de lleno tanto en la práctica física como en la filosofía del Yoga y al mismo tiempo, por recomendación suya, fui descubriendo el Yoga Iyengar y el Yoga de la tradición de Satyananda a través del maestro Danilo Hernández (Swami Digambarananda). Rápidamente el Yoga se volvió algo imprescindible en mi vida. Después de dejar mi anterior trabajo en una multinacional, lanzándome a la nada, realicé la formación de Instructora y Profesora de Hatha Yoga en la Escuela Internacional de Yoga de Madrid y tuve la suerte de poder empezar a impartir alguna clase estando todavía en la formación, cogiendo así algo de experiencia desde muy temprano.

Actualmente sigo practicando en el Centro de Yoga Iyengar Madrid-Sol / Asociación Española de Yoga Iyengar, donde aparte de las clases semanales he asistido a numerosos intensivos y convenciones, y este año 2018 termino, junto a Danilo Hernández, Sadhana Síntesis (estudios avanzados en el Kundalini Yoga clásico y el Kriya Yoga). Considero que he sido tremendamente afortunada en haber conocido a Raquel y así también haberme familiarizado desde el principio (primero a través de ella), con estas dos vertientes que para mí hasta el día de hoy han sido la combinación ideal, enseñándome la importancia de un correcto alineamiento en las posturas y dándome a su vez un más amplio conocimiento y entendimiento sobre lo que realmente es el Yoga. No obstante, el Yoga lo veo algo tan inmenso, un aprendizaje interminable que no ha hecho más que empezar y en parte justamente eso es lo que lo hace tan bonito y que me da muchísimas ganas de seguir profundizando, llevando cada día un poquito más de luz y consciencia a todos los aspectos de la vida.